¿POR QUÉ CREEMOS EN LAS “FAKE NEWS”?

¿Alguna vez te has preguntado porqué existen muchas personas que niegan el Cambio Climático, la Pandemia por CoVid-19, la efectividad de las vacunas?

Los seres humanos tenemos una marcada tendencia a creer en lo malo y no en lo bueno. Es más, en el lenguaje coloquial decimos: buenas noticias no son noticia (“good news, no news”). ¿Porqué actuamos así?.

Ahora, investigadores de la Universidad de California en Berkeley acaban de publicar una investigación interesantísima en la revista arbitrada Open Mind que arroja nueva luz en cómo es que la gente maneja la información que desafía su propia visión del mundo y cómo es que ciertos hábitos de aprendizaje pueden limitar nuestro horizonte intelectual. Este estudio demuestra que es la retroalimentación conductual, más que la evidencia con datos duros, es la que fortalece el sentido de certidumbre al aprender nuevas cosas o tratar de identificar lo verdadero de lo falso. Los psicólogos del desarrollo en Berkeley han encontrado que las creencias de las personas se refuerzan según las reacciones positivas o negativas que reciben como respuesta a una opinión, una tarea a realizar o una interacción personal, más que por la lógica, la razón o los datos científicos. Escribe en el artículo el Dr. Louis Marti: “Si uno piensa que sabe mucho sobre algún tema, aunque en realidad no sepa tanto, uno va a ser menos curioso como para explorar más sobre el tema”.

Esta dinámica cognitiva sucede en todos los aspectos de la vida, incluyendo las redes sociales y los medios de comunicación, y nos explica por qué algunas personas son engañadas fácilmente por charlatanes. Específicamente, el estudio examina qué es lo que influencia la certeza de las personas durante la adquisición de nuevas ideas en el aprendizaje.

El “DAXXI”en lugar de la verdad

Se encuestó a quinientos adultos reclutados en línea a través de la plataforma de Amazon llamada “Mechanical Turk”, analizando diferentes combinaciones de formas coloreadas en las pantallas de sus computadoras. Se les pidió que identificaran qué formas calificaban ellos como un “DAXXI”, un objeto inventado por los propios investigadores para los propósitos del experimento. Los estudios se llevaron a cabo en la Universidad de Rochester. Al no tener pistas acerca de las características definitorias de un DAXXI, los participantes tenían que adivinar a ciegas qué objetos constituían un DAXXI al observar 24 formas coloreadas diferentes, recibiendo un mensaje de si habían acertado o no. Los resultados finales demostraron que los participantes consistentemente basaron su confianza en haber acertado al identificar un DAXXI con las últimas cuatro o cinco respuestas, en vez de usar toda la información acumulada.

Así se explica por qué la gente le sigue creyendo a los políticos populistas a pesar de existir muchas veces una larga historia de imprecisiones y mentiras. Basan sus preferencias en los últimos mensajes recibidos, y no en el análisis de toda la historia del personaje.

Desde que Donald Trump popularizó aquello de las “Fake News”, han surgido por todo el mundo iniciativas y propuestas para controlarlas. ¿Cómo saber si una noticia en las redes sociales es falsa o verdadera?

Los medios de comunicación tradicional son los más confiables.

Un nuevo estudio del Instituto Tecnológico de Massachussets2 publicado en los Proceedings of the National Academies of Science (PNAS) y lidereado por el Dr. David Rand, director de la Escuela Sloan de Administración, revela que con el método de “Crowd Sourcing”, encuestando a grupos es posible marginalizar noticias falsas y otros tipos de malinformación en línea. El equipo del Dr. Rand utilizó encuestas de opinión pública para evaluar 60 fuentes de información, y encontró por ejemplo que los demócratas en los Estados Unidos confiaban más en los medios tradicionales (TV abierta, periódicos, revistas, radio) que los republicanos, con la excepción de FOX News, que está totalmente a favor del Presidente. Pero cuando se trata de medios menos conocidos, o de sitios en redes hipermilitantes de izquierda o de derecha, tanto republicanos como demócratas presentan una descalificación similar de esas fuentes. Los niveles de confianza para estos sitios alternativos fueron bajos en ambos casos. Por ejemplo, en una de las encuestas, cuando se les preguntó a las personas su nivel de confianza en una escala del 1 al 5, el resultado fue que sitios hiperpolitizados recibieron una calificación  de 1.8 tanto de demócratas como de republicanos. Sitios con información estridente o catastrofista recibieron una calificación de 1.7 por parte de los republicanos y de 1.9 por parte de los demócratas. En contraste, los medios tradicionales recibieron 2.9 de los demócratas y 2.3 de los republicanos.

Noticias falsas han proliferado en los últimos años, y sitios de redes sociales como Facebook y Twitter han recibido fuertes críticas por darles visibilidad a estas noticias. El trabajo del Dr. Rand y sus colegas titulado “Combatiendo la mal información en las redes sociales empleando encuestas de grupos “Crowd Sourcing” sobre la calidad de las fuentes de información” es un primer acercamiento sistematizado para empezar a entender este fenómeno.

Referencia Bibliográfica

  1. Louis Marti, Francis Mollica, Steven Piantadosi and Celeste Kidd, “Certainty Is Primarily Determined by Past Performance During Concept Learning” Open Mind: Discoveries in Cognitive Sciencehttps://doi.org/10.1162/opmi_a_00017.
  2. Gordon Pennycook and David Rand, “Fighting misinformation on social media using crowdsourced judgments of news source quality” Proceedings of the National Academies of Science,https://doi.org/10.1073/pnas.1806781116.Un abrazo

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